Wednesday, October 16, 2013

Los siete retratos de Julia.


Siempre estuvo allí. Multiplicada, repetida siete veces. Las mismas siete veces en los siete idénticos retratos en las siete casas de sus hermanos. El mismo marco de madera, el mismo corte de pelo, el mismo vestido, los mismos zapatos, el mismo abanico, sentada en el mismo banco y en la misma pose. El semblante serio, la mirada perdida, detenida en la tercera década del siglo veinte. El mismo florero de cristal, en forma de cuerno, sostenido por un clavo a la pared de tablas sedientas de pintura. Las mismas flores, blancas, silvestres, marchitas, mudo ritual de difuntos.
Quedaban el baúl, su baúl, cerrado con llave y aquellos siete retratos en blanco y negro desde donde, joven y bella, parecía escudriñar el presente. Quedaba además el misterio, un manto oscuro en forma de secreto que guardaba la familia custodiado por los enmohecidos candados del tiempo y del silencio. Eso era todo lo que quedaba de ella.
Apenas tuve tiempo de leer el formulario amarillento, escrito con exquisita letra cursiva, guardado con celo en una gaveta del buró de mi padre.
Dirección de Medicina Forense
Departamento de Patología
Colón, Matanzas, Cuba 
Fecha: 21 de junio de 1936
Autopsia # 1228
Nombre: Julia Grillo Martín
Edad: 28 años
Sexo: Femenino
Ocupación: Hogar
Muerte: Suicidio
Descubrimientos:
Traumatismo cráneo encefálico, producido por herida de bala. Punto de penetración hueso esfenoide derecho con salida al parietal izquierdo. Estado de gestación de diez a doce semanas.  

Mi padre me lo arrebató. Con aquel papel temblándole en las manos lo vi llorar por primera vez, –- Julia era mi hermana, tenía solo veintiocho años.
Cuando el denso silencio de la siesta y el sopor del mediodía inundaban nuestra casa, mi imaginación infantil reconstruía los hechos y animaba su retrato. La veía sudar copiosamente, con el abanico de diseño taurino intentaba mitigar el calor detrás del cristal. Se incorporaba del banco, alisaba con sus manos el elegante vestido y como en una película vista al revés, retrocedía en las imágenes. Del cuadro iba hasta el comedor, se sentaba a la mesa, con la mirada perdida en un horizonte de penas. Tomaba el revólver y se lo llevaba a la sien, primero su cabeza se estremecía, sonaba después el disparo, seguido de la acción de apretar el gatillo, caía entonces de bruces sobre la mesa y un inmenso charco de sangre empapaba el mantel y goteaba incesantemente en el piso de cemento pulido.
Años después supe que el baúl contenía su vestido de novia. Supe también que, seducida y abandonada, Julia lavó con sangre su honra y la honra de la familia.
Siempre estuvo allí. Multiplicada, repetida siete veces. Las mismas siete veces en los siete idénticos cuadros de las siete casas de sus hermanos. El mismo marco de madera, el mismo corte de pelo, el mismo vestido, los mismos zapatos, el mismo abanico, sentada en el mismo banco y en la misma pose.
Siempre tuvo veintiocho años. 

18 comments:

  1. QUE NARRATIVA HERMOSA Y TAN BIEN DESCRITA, PERO A LA VEZ MUY TRISTE .
    LA POBRE JULIA NO TUVO VALOR EN AQUELLA EPOCA .
    YA ME IMAGINO LO QUE DEBE HABER SUFRIDO TU PADRE Y TODA LA FAMILIA .

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  2. Te has gradudo, no puedo resumir de que... de poeta, de romantico, de observador, de suspicaz... pero me queda claro que esta historia... me ha dejado con ganas de volver al pasado, tomar de la mano a Clara y contarle que la vida era mas que una membrana, contarle que muchos anos despues las mujeres no moririan por eso, ahorrandole su muerte y el dolor de todos los que la quisieron. Hoy tu las honrado de la mejor manera.

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  3. Triste hstoria pero también bella, me pongo en su lugar, con mucho respeto y pienso que momentos tan angustiosos para una jovén verse en esa situación, mi madre también se vio en la misma encrucijada y para suerte mia y la de mi hermano nos dio en adopción, suerte nuestra pero que gran bochorno en aquellos tiempos para ella y la familia, pobre Srta. Julia, que decisión tan terrible y con que gran sentido de culpabilidad se queda la familia después de esa gran tragedia...Que Dios la tenga en su Gloria, yo no se como yo reaccionaria en su situación....Bendiciones

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  4. Triste historia Miguel. Este tipo de historias me da un poco de admiración y dolor a la vez por el pasado....por un lado es increíble el nivel de respeto que la mayoría de las personas antiguamente tenían por los valores y el standard moral que sus familiares imponían o esperaban de ellos; pero por otro es doloroso que ese mismo respeto los llevara a decisiones tan drásticas por cosas que al final no son más que humanas. Somos humanos, somos imperfectos…y en algún momento de nuestras vidas cometemos errores; tampoco es necesario pagar con la vida por ellos (digo, como en este caso; otra cosa seria si el error es privar de la vida a alguien…entonces sería aceptable pagarlo con la muestra).

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  5. Clara Dania CuadradoOctober 16, 2013 at 11:09 AM

    Humano y triste a la vez....

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  6. Sin palabras primo...

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  7. Vi el retrato claramente, como ese retrato repetido que hay en todas las familias. Con ese sello misterioso que los niños palpamos y de los que no hablamos aunque nos inquiete el sueño. Sin saber y sabiendo que hay una tragedia enterrada en silencio. Muy buena narracion con un sello especial, humano y real.

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  8. Nuestra pobre tia, yo nunca supe cual fue la razon de su suicidio, pero en aquellos tiempos todo se mantenia en secreto. Solo puedo imajinar la tortura que esa pobre mujer sufrio y la desesperacion de...que hacer. Muy interesante tus historias..Keep up the good work!
    Love, Kenia

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  9. Conmovedor. No se que decir.

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  10. A pesar de lo tragico y doloroso de esta historia familiar, la forma literaria en que lo has llevado, es el mejor homenaje que pudistes brindarle te felicito por esta historia corta.

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  11. R.gonzalezfontecha@hotmail.esOctober 16, 2013 at 11:51 PM

    Miguel,
    Muy descriptivo tu pensamiento, entiendo como ha debido perseguirte ese halo de misterio toda tu vida.
    Raquel

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  12. Es la magia de la literatura: ¿Puede un suceso tan horrible devenir en algo tan precioso? Para mí, como para los anteriores comentaristas, es precioso este relato aunque sea el recuerdo de un hecho tan horrible para ti, Miguel.
    Se me viene a la memoria el poema de José Agustín Goytisolo que se hizo tan famoso cantado por Paco Ibáñez, y que, para mas INRI, se llama "Palabras para Julia"

    Tú ya no puedes volver atrás
    porque la vida ya te empuja
    como un aullido interminable,
    interminable.

    Te sentirás acorralada,
    te sentirás perdida o sola,
    tal vez querrás no haber nacido,
    no haber nacido...

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  13. Que tristeza tiene que haber tenido en su alma Julia para haber tomado el paso de la muerte. Como siempre Miguel Grillo Morales que bien escribes y que facil le haces sentir a tus lectores un sentimiento tan profundo.
    Rebeca Grillo

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  14. Triste historia que no sabia.



    La verdad que ser mujer en aquellos tiempos si tenias un problema que humillacion mas grande tenia que ser!! Pobre Julia!!. Los humanos somos muy destructivos y la verdad que yo nunca entendi aquella forma de ser de los humanos. Si te quedabas embarazada era una deshonra y pobre de aquella que se quedaba!! Pero los hombres nunca tienen esos problemas..

    Una historia muy tragica que se debia de haber evitado pero aquellos tiempos eran otros – que pena…

    Estos tiempos por lo menos tenemos liberalizacion que se llama y eso es bueno.. por lo menos puedes hacer lo que quieras y no obedecer los consejos familiares que a veces no son lo que uno quiere.



    Un abrazo.

    Amelia

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  15. Esther María Alayon HernandezOctober 17, 2013 at 11:34 AM

    Este relato Miguel, llega al alma, lo has contado de una forma magistral.Hoy no hubiera tenido ese trágico final, Julia se merecía este homenaje que le has dado .

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  16. Primo a mis 77 años esto me a hecho regresar a visitar las siete casas de Los Grillos donde siempre veia la fotp de Julia la difunta. Gracias Margot Hernandez.. Bello

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  17. No hay mucho q decir? ??

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  18. Directo, humilde, suficiente y exquisito.

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