Francisco Grillo Martín
se marcho de Cuba en los años treinta. Joven, aventurero, apuesto y
enamorado persiguió hasta Caracas a una
bella actriz que conoció estando ella de gira en La Habana. Aquel romance y el
amor por la hermosa vedette fueron fugaces.
Su amor por Venezuela duro toda su vida. Allí se radico, allí se hizo ciudadano
venezolano, fundó su hogar y su familia.
Tengo un borroso recuerdo de su última visita
a Cuba. Su maleta sobre una mesita de noche, sus zapatos debajo de un taburete,
su traje colgado de un escaparate y una energía inagotable, son algunos
detalles que conservo de mi infantil memoria. En esa visita reunió a sus
hermanos, les vendió sus acciones y les advirtió que Fidel Castro era comunista
y que en Cuba se instalaría un régimen dictatorial. Aquella aseveración
preocupo a algunos, otros lo tildaron de
loco. Francisco se marchó, su vaticinio se hizo realidad y su ausencia
permanente.

Hoy amanecieron
en mi muro de Facebook catorce fotografías de una marcha política realizada a
favor del candidato Henrique Capriles Radonski, fueron colgadas por Karina
Tobar Grillo. Joven, bella y entusiasta, Karina salió a las calles en Caracas
junto a miles de venezolanos a dar respaldo a su candidato favorito. Karina no
es millonaria, no es burguesa, no es apátrida, no es pitiyanqui, ni es ninguno
de esos sucios adjetivos descalificativos que el candidato del oficialismo
intenta colgarle del cuello a cada venezolano que no simpatice con su
ideología. Ella es, una venezolana preocupada por el futuro de su país.
Este domingo 14
de Abril del 2013, se llevara a cabo la elección presidencial en Venezuela. Las barbaridades
que hemos escuchado decir al candidato oficialista Nicolás Maduro, desde la
muerte de Chávez hasta hoy, sobrepasan el límite de lo real. Un ciudadano
coherente jamás votaría por semejante energúmeno. Pero la coherencia no es algo
que acompaña a las masas. ¡Vaya si lo saben, esos bribones! Millones de
venezolanos votaran, no por Maduro, votaran por y con el dolor de la
desaparición reciente de su incendiario líder. Ojala triunfe la razón y la
cordura, ojala ese circo quede en las urnas. Ojala Venezuela salga del
atolladero.
Ojala Karina tu anhelo se haga realidad. De
momento, permíteme decirte que me
enorgullece enormemente saberte consecuente con tus ideas. Saberte inteligente
para no dejarte llevar por cantos de sirenas y ver la división y la perversidad
de aquellos que se erigen en nombre de los pobres pero en realidad lo hacen sobre
ellos.
Aquel hombre que
nació pobre, en una casita de piso de tierra, vio el ejemplo en el esfuerzo de
su padre y junto a sus hermanos comprobó que el bienestar jamás te lo dará un
político, pero si puede quitártelo. Aquel hombre, loco, aventurero, difícil,
este donde este, tiene que estar hoy muy
orgulloso de ti, como lo estoy yo.
Aquel hombre,
Francisco Grillo Martin fue tu abuelo y fue mi tío Pancho.