Thursday, December 6, 2012

MARIAH.


Lo primero que vi fueron las dos cintas. Una atada al puñito otra al diminuto tobillo. A ambas le sobraban varias pulgadas en los extremos, como si hubiesen sido confeccionadas para rodear un puño y un tobillo cuatro veces más grande. Rosadita, desnudita, solo le cubría la cabeza un simple gorrito confeccionado de gaza. Hice un rápido inventario: Dos bracitos, dos piernitas, veinte deditos, dos pequeñitas orejitas, una naricita, dos ojos almendrados que me miraban sin verme y algo dentro de mí se  estremeció.

Al fin llegaste María con H al final, (Mariah). Hace nueve meses entre preparativos, angustias y celebraciones te esperábamos. No esperaste el día programado por la ciencia, nos ahorraste 23 días de angustiosa espera. Mucho me han hablado de lo que tu llegada significaría para mí, no hice mucho caso, pero la realidad supero la expectativa. Cuando me acerque a tu cuna cuando vi las dos largas cintas y en ellas leí: Mariah Alexandra Grillo extendí  la mano y con la punta del dedo te acaricie tu diminuto antebrazo. Ambos nos extremísimos. Tú, por la experiencia de un contacto nuevo, llevas nueve meses flotando en líquido amniótico. Yo, porque sentí el calor leve de tu cunita climatizada, y sentí el otro, el calor intenso de acariciar a mi nieta por primera vez.

Mariah, ahora eres solo un cuerpecito de apenas seis libras y 18 pulgadas, rodeado del amor y los buenos deseos de familiares y amistades. Aun no lo sabes, pero tu llegada nos ha colmado de felicidad. Ver a tus padres, Tara y Alejandro, hijos y nietos ayer, convertidos en padres hoy, es de algún modo asistir en primera fila a esa magnífica puesta en escena llamada vida.

Ayer regrese a casa del Hospital con un sentimiento nuevo. Abrace a Mocho y casi al unisonó nos dijimos – Felicidades Abuela (o). Luego me acerqué a mi virgen de La Caridad del Cobre y en un ritual exclusivo y reservado encendí una vela y  le pedí solamente mucha salud para ti. Solo eso pedí, porque solo eso necesitas, todo lo demás te lo darán estas familias que han sido unidas por el maravilloso milagro de tu nacimiento. ¡Que Dios te bendiga mi nieta!
 

Sunday, December 2, 2012

De fiesta con los Campos.


 
Cada fiesta, cada tertulia en casa de nuestros amigos Sara y Bernardo Campos, suele ser una experiencia inolvidable. Siempre al tanto del más mínimo detalle, los Campos son anfitriones insuperables. Un piano, una guitarra suele acompañar una descarga intima donde los boleros inundan el ambiente y crean una atmósfera especial.
Anoche asistimos a la celebración de una fiesta por razones múltiples: Christmas, y los quince años de Bernardo. No es que nuestro amigo tenga solamente quince años, no. Bernardo ha cumplido quince, al menos un par de veces, quizás tres, no mas (esto asegura la invitación a la próxima fiesta). Hace quince años nuestro amigo fue sometido a una operación de corazón abierto y fue para el cómo volver a nacer, volver a vivir. Hombre agradecido, quiso compartir con amigos y amistades ese divino regalo.
El patio estaba repleto de asistentes, la iluminación lo hacía acogedor y le daba un toque de intimidad. Bar abierto bajo un bohío de guano y una terraza con cuatro mesas repletas de aperitivos y platos calientes exquisitamente elaborados. La música de un DJ mantenía a las parejas bailando y un escenario lleno de instrumentos musicales nos advertía que allí iba a pasar algo más, algo grande.

Y así fue. Pasadas las once de la noche los músicos fueron tomando sus posiciones y una vez listos, llegaron Los Tres de La Habana. Ana María, Germán y Ary no son el trió tradicional cubano. Una fusión de varios ritmos entre ellos: Jazz, Reggae y claro nuestro Son cubano le dan un sonido fresco, único y distinto. Un público cautivo, bailo y coreo las canciones.
Yo no quiero que te quedes
Yo no quiero que te vayas
Quiero que te controles
Y no te pases de la raya….    


En un momento de la actuación Ana María pidió a Bernardo que subiera al escenario y dijera unas palabras. Campos rodeado por su familia habló.  Con palabras quebradas por la emoción agradeció a los presentes y a los ausentes,  agradeció a Dios y a su hijo Jesús por esos quince años de salud y plena dicha. Todos, emocionados lo acompañamos en sus peticiones.

La fiesta prosiguió hasta pasada la media noche. Los Tres de La Habana sellaron la actuación con un público de pie y plenamente satisfecho.  A las dos de la madrugada un exquisito caldo gallego logró revivir algunos muertos, yo entre ellos.  

Cuando ya  nos despedíamos dentro de la casa, cuando ya creíamos que no se le podía pedir más a la noche, guitarra en mano Oscar de Fontana me hiso señas para que lo siguiera. Tome a Rebeca de la mano y entramos en el family room. Allí, en compañía de su esposa y otros dos matrimonios,  Oscar dueño de una magnifica y melodiosa voz, toco la guitarra y canto boleros. El primero uno de mis favoritos: No me culpes a mí.

No me culpes a mí de tus fracasos
Que cada cual elije su destino con sus pasos
Hay que saber querer sin egoísmos
Y amar sin esperar que hagan lo mismo…..


Desde los años 70 soy admirador de este gran bolerista cubano. Fue un momento conmovedor y verdaderamente mágico. Tengo que agradecerle Maestro, su enorme gentileza para con nosotros anoche. Agradecer también a la autora de esa bella letra Lily Reyes, presente en la fiesta.

 Y claro, agradecerle a nuestros amigos Sara y Bernardo Campos por ese don de hospitalidad y excelencia que le dan a todo lo que hacen. Por su amistad, por brindarnos la oportunidad de disfrutar una noche llena de placer y emociones, una noche inigualable. Si, Dios tiene que bendecirlos, de hecho ya los ha venido bendiciendo y seguro estoy lo seguirá haciendo. Ustedes se lo merecen.

Thursday, November 29, 2012

De Dalí, ni un pelo.


 Yoko Ono, la viuda de John Lennon compro por 10,000 dólares un pelo del bigote de Salvador Dalí. Así dice la noticia aparecida en los principales diarios del mundo. En realidad la forma correcta de publicarla debía ser: Yoko Ono utilizó 10,000 dólares de John Lennon para comprar un pelo falso del bigote de Salvador Dalí. Si, porque de dos cosas estoy seguro, que la Ono no ha ganado jamás $10,000 dólares, y que el famoso pelo no era de Dalí.

El pintor catalán (catalán al fin) que no tenia un pelo de bobo, estafó a la Ono. No le dio gato por liebre, pero le dio paja por pelo. Ordeno poner en un bello cofre una pajita de sabe Dios que precedencia y se la envió a Yoko. Dalí decía ser inmortal y genial, esta noticia confirma ambas cosas. A veintitrés años de su desaparición física el pintor sigue estando vivo en las noticias, y sus ocurrencias siguen siendo geniales.

Por esta tomadura de pelo, propongo que Dalí sea nombrado oficialmente, inmortal y genial. Y a Yoko, por no haber logrado de Dalí ni un pelo, que le modifiquen el apellido. Podíamos digamos, cambiarle la primera letra por una A. No se a ustedes, pero a mi me suena mucho mas acertado Yoko Ano.

Thursday, November 15, 2012

El Colegio de las Monjas.







Las grandes obras suelen comenzar con un simple sueño. Un simple sueño, devenido en una gran obra puede impactar toda la sociedad. Rafael Matacena fue sin lugar a dudas un hombre soñador, y como todo soñador fue a su vez un visionario.

Fue precisamente durante su excelente gestión administrativa que el Central Mercedes, situado en la bella llanura de Colón, Matanzas, Cuba, vivió su mejor época, su época de gloria. Junto a su hermano Humberto, logro hacer realidad uno de sus tantos sueños: que el Central Mercedes tuviese una escuela católica. Provisto de una excelente escuela pública gratuita, muchas familias del Ingenio, deseaban que sus hijos se educaran dentro de la fe católica. Varias familias contribuyeron y la idea, el sueño tomo forma.

En la segunda mitad de la década del cuarenta, en el local que albergaba hasta entonces las oficinas de la compañía Atlántica del Golfo propietaria del Central Mercedes, se llevo a cabo una remodelación que incluyó entre otras cosas la construcción de una escalera exterior circular de metal con acceso al portal superior. En la carpinteria del Central se fabricaron las sillas, pupitres y demás mueble. Así nació el Colegio Nuestra Señora de las Mercedes. En 1948 abrió sus puertas. El “Colegio de las Monjas”, así solíamos llamarlo, con cariño, para hacerlo más nuestro, mas intimo.

Consistía en una hermosa edificación de mampostería de dos niveles que sobresalía a las casas aledañas construidas en su mayoría de madera y techo de zinc. Su frente daba al parque central del Ingenio y mostraba dos amplios portales, uno en el nivel inferior y el otro en el superior, sostenidos ambos por cuatro enormes columnas de estilo griego, adornadas con basamento y capitel de diseño Jónico. Las columnas del portal inferior eran de superficie lisa, mientras las del superior (segundo piso) mostraban acanaladuras. Una baranda de concreto armado rodeaba el portal del piso superior.

De Canadá llegaron las monjas misioneras y comenzaron su obra. Allí se educaron cientos de jóvenes del Central y sus alrededores. Los grados abarcaban desde el kínder hasta el octavo. Por medio de becas otorgadas por la compañía propiedad del Ingenio tuvieron la oportunidad de estudiar allí, niños de menos recursos. Se impartían clases de violín, piano y guitarra así como de corte y costura. Se practicaban un gran número de deportes. El colegio fue un éxito total. Fue el primero de ese tipo en toda la región, y un ejemplo a seguir por varios pueblos de la comarca. Fue mi primer colegio, nacido en 1956 pude asistir a un solo curso.

En 1959, con 33 años de edad y 33,000 malas ideas en su cabeza, Fidel Castro se apodero del poder en Cuba. La fe y las enseñanzas católicas no tenían cabida bajo el adoctrinamiento y el odio impuesto por él desde el poder absoluto. El Colegio Nuestra Señora de las Mercedes fue una víctima más del totalitarismo. Fue clausurado y las monjas expulsadas de Cuba. Pero antes, recibieron hostigamiento y maltrato de parte de los represores.

 El desarraigo y la apatía de un pueblo víctima de un régimen impuesto por el miedo y cargado de odio, se encargo de corroer la sociedad y las instituciones en todos sus niveles. El paso de los años y el abandono han convertido a la nación cubana en un montón de escombros. El Colegio de las Monjas, es solo un ejemplo. Una foto reciente muestra su estado actual. Sin techo, abandonado, en sus portales y en sus paredes crece la mala yerba. Un toldo de franjas color naranja y blancas y dos columnas pintadas de un azul de mal gusto, demuestran otra fallida iniciativa reciente. Solo logran un macabro contraste con el moho de las paredes restantes.
 


A los que lo conocimos en sus días de gloria, la frialdad de sus hoy desnudas paredes, bañadas por el roció de todas las noches, nos congela el corazón y el alma. Nada queda, solo el atesorado recuerdo de tantas caritas felices y sonrientes, niños vestidos con elegantes y pulcros uniformes azules y blancos. Queda la estructura exterior, que terca, desafiante y acusadora se resiste a sucumbir ante la desidia. A pocos metros de distancia, del coloso que fue el Central Mercedes, solo quedan en pie las dos torres. Como las ruinas Mayas o Incas, nuestras ruinas también demuestras que existió una hermosa, organizada, laboriosa y pujante sociedad civil.

Los hermanos Castro exaltando bajas pasiones, como lo son el odio y la envidia, convirtieron el hermoso sueño de los hermanos Matacena en una horrible pesadilla. Demostraron, a un costo incalculable para la Nación cubana que: No es posible cosechar rosas blancas, cuando cardos y ortigas se cultivan.

Miguel Grillo Morales
Zolfo Springs, Fl

Dedicatoria.
A todos los que nacieron en el Central Mercedes. A los ex alumnos del Colegio. A los que laboraron en el. Y por supuesto, a la memoria de Rafael y Humberto Matacena

 
Reconocimientos:
A María Esperanza Semper por la información digna de un post futuro.
A mi hermana Martha Betancourt por los recuerdos.
A Rogelio Vega (Yeyo) por su buena memoria.
A Hugo Grillo Córdova por las fotos.


Monday, November 5, 2012

Yo voté temprano.


 El pasado viernes a las 5:30 PM ejercí mi derecho al voto. Aproveché esa modalidad popular que consiste en votar por adelantado. Llegue al recinto que me corresponde y delante de mí, en la cola, solo habían dos personas. ¿Les extraña? Ha queridos amigos, esa es una de las tantas ventaja de vivir en el monte. Sí, yo voto en un pequeño pueblo de la Florida llamado Wauchula. El joven que me atendió me pidió la licencia de conducir, la introdujo en la ranura del “scanner” y supongo que en el monitor frente a él aparecieron todos mis datos. Todos incluyendo el juanete en el pie derecho. Me entregó una carpeta con cuatro inmensas hojas y me indico: -“Fill it out, front and back and insert them in that machine in the corner”.

No me apresure, me tome mi tiempo. Sobre todo en las enmiendas, aunque ya las conocía de antemano, pueden confundir. Haciendo uso de mi derecho, a punta de bolígrafo rellene los ovalitos de los candidatos de mi preferencias y los SI o No de las enmiendas. No influyeron en mí, las advertencias, los miedos, los reclamos, los consejos bien y mal intencionados de uno u otro bando. Hice lo que reverendamente me salió de (deja ver como lo escribo) ¡Ya! Del alma. No sé si mi elección fue buena o mala, solo sé que fue mía. A la salida, un veterano de guerra me pego con su única mano, de su único brazo, un sello en mi camisa blanca: “I voted early, I made freedon count”.

Mañana martes por la noche, se sabrá quién dirigirá los destinos de este país por los próximos cuatro años. Puede que no sea el candidato de mi preferencia. Puede que no sea el candidato por el cual yo voté. Pero será el candidato escogido por la mayoría. Sera, a partir de entonces, mi Presidente y le deseo todo la suerte del mundo. De que haga bien su trabajo, depende el futuro y el bienestar de esta gran nación. Cuando del futuro de esta gran nación se trata yo no tengo partido. Solo me mueve el deseo de verla grande, libre y prospera.
 
Un americano alto y delgado con visión de futuro lo dijo hace ya muchos años: “Un gobierno del pueblo, por el pueblo, y para el pueblo, no desaparecerá de la faz de la tierra”. Abraham Lincoln, que la decisión de tu pueblo mañana, proteja y siga haciendo realidad tu deseo. ¡God Bless America!

Wednesday, October 31, 2012

Respeto al derecho ajeno.

No sé si los pocos amigos que me leen aquí, habrán notado la ausencia de postulados políticos en mi muro. A pesar que el fervor partidista se derrama como leche hervida, se encienden las pasiones y se exaltan los ánimos, yo me mantengo callado, ecuánime y tranquilo. Intento ser parcial y objetivo. Eso no significa que no tenga opinión política. Yo, como cualquier ciudadano libre, ejerceré mi voto.
Un ejemplo de mi postura imparcial: este pasado fin de semana en una reunión, ataje a un miembro de la familia al oírle decir -decir no- ordenarle a su hijo: - No se te ocurra votar por Obama. ¿Pero qué es eso? ¿Dónde está el respeto al derecho ajeno?
Desde hace algunos años me he convertido en un tipo de “asistente” de una prima mayor que yo. “Care taker” le dicen en ingles. Le leo las cartas, la ayudo con el mantenimiento del hogar, y la llevo de vez en cuando a sus consultas médicas. La  protejo de esos depredadores que la acosan constantemente por teléfono, para venderle un seguro medico innecesario, o una hipoteca reversible.  
A pesar de ser ciudadana americana, su Ingles es de un nivel de: Mary is a girl and Tom is a boy. Mi dulce y querida prima es Obamista cien por ciento. El domingo me dijo: - Migue, tú que lo sabes y resuelves todo, consígueme un letrero para poner en mi jardín, de esos que dice: “Obama es la candela”. Confieso que me tomo tiempo entender su pedido. Como una prueba de mi respeto a las preferencias políticas y el derecho ajeno, no uno, le conseguí cuatro. Hoy temprano en la mañana pase por su casa. Esta suave y deliciosa brisa de octubre, mese los cuatro letreros en un rítmico vaivén. Los leí en voz alta, se me antojo un eco: -Fire Obama - Fire Obama - Fire Obama - Fire Obama.      

Sunday, October 28, 2012

La culpa es de los ricos.


En estos tiempos de elecciones y debates presidenciales se enervan las pasiones y se encienden los ánimos. Surge un debate político paralelo al presidencial. Puede ser a nivel de conversaciones familiares, intercambio de emails, o escritos en blogs y redes sociales como Facebook y Twitter. Twitter, por su limitación de caracteres obliga a la síntesis, a consolidar las ideas. Esto ha dado lugar a la creación de un lenguaje en ocasiones austero, medieval, donde las ideas no tienen mucho desarrollo. En otras redes el debate es más amplio y se logra  descubrir la mentalidad de algunos participantes.

Hasta aquí no hay problemas, a no ser algún esporádico exabrupto de algunos huérfanos de palabras, que acuden al coñazo mediático en sustitución de la idea bien elaborada. Esto último, aunque lamentable no es peligroso. Lo que si se me antoja peligroso es una tendencia que veo crecer como la mala yerba. Se trata de un sentimiento (resentimiento) que ha estado surgiendo derivado creo de los debates presidenciales. No es nuevo, ha existido desde que el mundo es mundo. En ocasiones ha sido el factor promotor de grandes tragedias. Este estado de opinión da a entender que ser rico, lograr y poseer riqueza, es malo. No se analiza cómo fue esa riqueza obtenida, solo se critica al que tiene más, al que es rico. He escuchado acaloradas discusiones donde se acusa a los ricos de explotar, de robarles a los pobres. Incluso de pagar menos impuestos.

Las acusaciones son tales, que he querido hacer un análisis sobre esa “perversidad” en que se ha convertido el hecho de ser “rico”. Todo análisis tiene que ser objetivo y sobre todo sincero. Si por ser sincero voy a comenzar, necesito confesar que desde que yo era niño he querido ser rico. Si, lo confieso. Tener una buena casa, un buen auto, una cuenta de banco que no la brincara un chivo, disfrutar unas paradisiacas vacaciones, fueron siempre parte de mis anhelos. Miraba a los que habían logrado mucho con respeto y admiración. Así, comencé mi vida. Un temprano exilio me obligo a trabajar doce horas diarias desde los catorce años. Jamás mire a mis empleadores como explotadores. Aun hoy, les agradezco la oportunidad de empleo. Con tesón, trabajo, esfuerzo y riesgo en los negocios fui logrando muchos de los deseos, de los anhelos, de aquella temprana lista. No me considero rico, porque existen muchos niveles de riqueza. Digamos que me considero satisfecho con lo logrado. La satisfacción es mayor cuando descubro detalles tan simples como que mi señor padre nació en una casa con piso de tierra. Por su esfuerzo, yo nací en una con piso de mosaico cubano. Por el mío, mis hijos nacieron en una con piso de mármol. Señores no existe una persona en este mundo que logre con sus ideas socialistas o por resentimiento y envidia, hacerme creer a estas alturas que lo que hizo y logro mi padre, y lo que he hecho y logrado yo, está mal hecho o es icorrecto.

Trate de investigar cuanto me han quitado los ricos. Llegue a una conclusión. No me han quitado absolutamente nada. Los que si me han quitado y mucho, son los gobiernos. Casi siempre a través de impuestos. Impuestos que van a parar en ayuda a muchos que han hecho de la condición de ser pobres un gran negocio. Pobres que hacen la compra en el mercado con cupones alimentos, llevando en el cuello una gruesa cadena de oro, un fino reloj suizo en la muñeca, un Iphone en el bolsillo, y un flamante auto del año en el parqueo. Pobres fuertes y saludables que han descubierto que estar desempleados y procrear un gran número de hijos le da al gobierno la responsabilidad de mantenerlos a todos. Así, descubrimos que los candidatos que más votos logran son aquellos que más ayuda prometen. Esto a su vez, crea una sociedad con mentalidad de dependencia. Una dependencia a la larga incosteable, insostenible.

No perderé tiempo ni espacio en analizar si los ricos pagan menos impuestos que los pobres. Un vistazo rápido al volumen de dinero que paga una persona acaudalada por comprar un auto de lujo, por vivir en una mansión, o por concepto de nomina, no me deja ánimo para discutir estupideces.

Otra tendencia popular es culpar al gobierno de turno por la situación financiera personal. Si bien es cierto que algunas políticas gubernamentales le hacen daño a la economía, y por ende al individuo. También es cierto que muchas decisiones financieras personales son las verdaderas causantes de estas dificultades y catástrofes. Nadie obligó a nadie a utilizar tarjetas de crédito con intereses leoninos, para llenar armarios de ropa y zapatos que jamás usaran. Nadie los obligo a comprar o refinanciar hogares por sumas muy por encima de su valor real o posibilidades de pago. Nadie obliga a nadie a cambiar el economico y libre de deuda trasporte familiar, por un cero milla de lujo, que pierde el treinta por ciento del valor con solo asomar el parachoques en la esquina más cercana.

No culpemos al sistema por nuestros errores. Esta gran nación, esta sociedad completamente libre nos da la oportunidad única de conducir nuestros destinos de la forma que creamos conveniente. No culpemos al sistema de convertir el sueño americano en una pesadilla. Si de sueños se trata, les advierto algo: no dormirán tranquilos en sábana de seda, si solo te alcanza para comprar una de algodón. Y por favor no culpemos a los ricos.