Sunday, December 2, 2012

De fiesta con los Campos.


 
Cada fiesta, cada tertulia en casa de nuestros amigos Sara y Bernardo Campos, suele ser una experiencia inolvidable. Siempre al tanto del más mínimo detalle, los Campos son anfitriones insuperables. Un piano, una guitarra suele acompañar una descarga intima donde los boleros inundan el ambiente y crean una atmósfera especial.
Anoche asistimos a la celebración de una fiesta por razones múltiples: Christmas, y los quince años de Bernardo. No es que nuestro amigo tenga solamente quince años, no. Bernardo ha cumplido quince, al menos un par de veces, quizás tres, no mas (esto asegura la invitación a la próxima fiesta). Hace quince años nuestro amigo fue sometido a una operación de corazón abierto y fue para el cómo volver a nacer, volver a vivir. Hombre agradecido, quiso compartir con amigos y amistades ese divino regalo.
El patio estaba repleto de asistentes, la iluminación lo hacía acogedor y le daba un toque de intimidad. Bar abierto bajo un bohío de guano y una terraza con cuatro mesas repletas de aperitivos y platos calientes exquisitamente elaborados. La música de un DJ mantenía a las parejas bailando y un escenario lleno de instrumentos musicales nos advertía que allí iba a pasar algo más, algo grande.

Y así fue. Pasadas las once de la noche los músicos fueron tomando sus posiciones y una vez listos, llegaron Los Tres de La Habana. Ana María, Germán y Ary no son el trió tradicional cubano. Una fusión de varios ritmos entre ellos: Jazz, Reggae y claro nuestro Son cubano le dan un sonido fresco, único y distinto. Un público cautivo, bailo y coreo las canciones.
Yo no quiero que te quedes
Yo no quiero que te vayas
Quiero que te controles
Y no te pases de la raya….    


En un momento de la actuación Ana María pidió a Bernardo que subiera al escenario y dijera unas palabras. Campos rodeado por su familia habló.  Con palabras quebradas por la emoción agradeció a los presentes y a los ausentes,  agradeció a Dios y a su hijo Jesús por esos quince años de salud y plena dicha. Todos, emocionados lo acompañamos en sus peticiones.

La fiesta prosiguió hasta pasada la media noche. Los Tres de La Habana sellaron la actuación con un público de pie y plenamente satisfecho.  A las dos de la madrugada un exquisito caldo gallego logró revivir algunos muertos, yo entre ellos.  

Cuando ya  nos despedíamos dentro de la casa, cuando ya creíamos que no se le podía pedir más a la noche, guitarra en mano Oscar de Fontana me hiso señas para que lo siguiera. Tome a Rebeca de la mano y entramos en el family room. Allí, en compañía de su esposa y otros dos matrimonios,  Oscar dueño de una magnifica y melodiosa voz, toco la guitarra y canto boleros. El primero uno de mis favoritos: No me culpes a mí.

No me culpes a mí de tus fracasos
Que cada cual elije su destino con sus pasos
Hay que saber querer sin egoísmos
Y amar sin esperar que hagan lo mismo…..


Desde los años 70 soy admirador de este gran bolerista cubano. Fue un momento conmovedor y verdaderamente mágico. Tengo que agradecerle Maestro, su enorme gentileza para con nosotros anoche. Agradecer también a la autora de esa bella letra Lily Reyes, presente en la fiesta.

 Y claro, agradecerle a nuestros amigos Sara y Bernardo Campos por ese don de hospitalidad y excelencia que le dan a todo lo que hacen. Por su amistad, por brindarnos la oportunidad de disfrutar una noche llena de placer y emociones, una noche inigualable. Si, Dios tiene que bendecirlos, de hecho ya los ha venido bendiciendo y seguro estoy lo seguirá haciendo. Ustedes se lo merecen.

2 comments:

  1. Seguro Bernardo ha sido bendecido y sin conocerlo , lo felicito. Tener amigos asi de agradecidos y agradables, es lo q le toca a gente como Rebe y tu .. tambien unicos. Q bueno q la pasaron tan rico y q hayas agradecido como buen ser humano...

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  2. Le doy Gracias a Dios por Bernardo y Sarita con mucho amor nos invitaron,veo que me he ganado parte en su humilde corazón,gracias a mi amigo Miguel Grillo por estas palabras tan hermosas que ha dedicado a los Campos y me han tocado sus palabras y el agradecimiento que dio Bernardo a Dios y a su hijo Jesus,al que sirvo con excelencia,que sean bendecidos por siempre y creo que la próxima no me la puedo perder.

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